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domingo, 30 de septiembre de 2012

LOS ARMENIOS "OCULTOS" DE TURQUÍA

Fethiyeh Cetin (a la derecha) durante la presentación patrocinada por la Fundación Civilitas.
 Acompaña a la disertante, la actriz Arsineh Khanjian

Nota de Gayaneh Mkrtchyan
Cronista de ArmeniaNow
28.9.2012
Traducción libre del inglés: Violeta Balián

Fethiye Cetin es una mujer turca, abogada, escritora y defensora de derechos humanos.  Es también la autora de “Mi abuela” una  memoria personal en la que afirma que cuando Hranush, su abuela armenia de 70 años le habló de sus  raíces tuvo la impresión de que la mujer se aliviaba de la gran carga que había llevado sobre sus débiles hombros por  muchísimos años.  Y que cuando hacia el final de su vida le confió todo lo que había guardado en las profundidades oscuras de su memoria,  la abuela, en efecto,  “vaciaba su alma” porque hablar de ello le suavizaba el dolor.  Fue ese legado  que inspiró el primer libro de su nieta.
 “Nuestra gente suele decir que para librarse de un peso hay que hablar de él.  Mi  abuela se fue sacando ese peso de encima cuando encontró otras mujeres con historias similares a la de ella con las que cerraba la puerta y hablaba por horas.  En aquellos tiempos yo no me daba cuenta de lo terrible y difícil que era esa experiencia, esa historia.  Aun así me siento afortunada por haberme enterado de la verdad”, dijo Cetin la semana pasada cuando asistió  a la reunión que organizó la Fundación Civilitas, a cargo de “Up de Hill” (Subiendo la montaña) un proyecto armenio-turco.

La abuela de Cetin tuvo muchos nietos.  Sin embargo, le confió su historia únicamente a Fethiye y por una simple razón:  “Yo tenía 24 años, era socialista, con  posturas antigobierno y manifestaba mis objeciones abiertamente.  Ella confiaba en mí", dice Cetin.  Y cuando años más tarde, los sobrinos de su abuela la invitaron a visitar los Estados Unidos, Cetin tuvo la oportunidad de poner un ramo de flores en la tumba de los abuelos de ellos diciendo: “Les pido perdón en nombre de todos aquellos que les infligieron tanto dolor, y dividieron nuestra familia.”
Fethiyeh Cetin se considera culpable aunque haya sido una prisionera política y abogada de Hrant Dink.  “No fui una participante directa de las masacres de 1915 pero continué la política de la negación, y me mantuve callada aun después de haber descubierto mucho más.  Entonces escribí este libro.  Cuando lo escribía, lloraba todo el tiempo: escribir y llorar, un proceso  terapéutico.  Escribir me hacía sentir mejor.  De pronto, todo eso que escribí, lo puse a un lado y no pude leerlo por mucho tiempo.  Como un maratonista que ha terminado de correr y está tan cansado que ni siquiera puede ver,”recuerda Cetin.   Hasta que un día escuchó a uno de los políticos turcos referirse a la política de la negación y sin perder un minuto más le envió su libro a un editor.    “Mi abuela” se convirtió en la razón y la oportunidad para que muchos ciudadanos turcos se animaran a revelar que su abuela o abuelo habían sido armenios;  les ayudó a redescubrir su identidad armenia.

Hranush Gadaryan, la abuela de Cetin, nació en Harpap pero se la conocía como a una turca musulmana.  Nadie sabía que ella había sido testigo y sobrevivido las atrocidades del genocidio armenio.  Antes de morir le confesó a su nieta que había nacido armenia y cristiana.  Los soldados turcos que la arrebataron de sus padres (a quienes mataron) la entregaron a un oficial del ejército que se la llevó a su casa y la crió como una musulmana, y le dio un nombre turco, Seher. 

Por el otro lado, los padres de Fethiyeh Cetin murieron prematuramente y ella fue criada por sus abuelos.

Niñas armenias en Turquía (1915)
 
“Eramos una familia musulmana" cuenta Cetin.  "Vivíamos en una de las aldeas de Diyarbakir. Jamás leí la historia de mi abuela ni sus páginas vergonzosas en un libro de texto de la escuela.  Ingresé a la facultad de derecho consciente de que negar las masacres era un pecado grave, con el que insultábamos aun más a los que sufrieron.  Y reconocí que la verdad que buscaba, estaba a la mano, en la historia que me había contado mi abuela y que debía luchar por los derechos de los armenios y otras minorías étnicas de Turquía,"  expresó, agregando que no tiene miedo de hablar en defensa de los armenios en su país, mucho menos abiertamente.

 “Con tener miedo no se resuelve nada. Si tu causa es justa y luchas por la justicia, te atendrás a las consecuencias. ¿Qué es lo peor que me puede suceder?  Que me quiten la vida.  Pero, si peleas por la justicia y tienes un objetivo, tu cuerpo no es tan importante y no habrá ninguna  diferencia en morir ahora o diez años más tarde.  Como vivo con este peso encima  considero que lo correcto es pelear”, afirma Cetin.
Poco después de publicar su libro, Cetin recibió una llamada de la aldea de Harpap.  Un joven abogado la invitaba a visitar el lugar.  Las únicas reliquias que quedaban de los armenios que una vez poblaron el lugar eran unos manantiales secos que demostraban sus peculiares soluciones arquitectónicas.  Cabe destacar lo siguiente.  Hoy en día los manantiales de Harpap se han restaurado gracias a la iniciativa de la Fundación Hrant Dink.  Y hay más, el Ministro de Cultura turco ayudó a financiar las reparaciones.

 “Por los manantiales de Harpap una vez más fluyen las aguas alegremente.   Lo hicimos  por la paz de todos aquellos que fueron masacrados  o desplazados de sus hogares.  Encontré  la casa de mi abuela y planté árboles en el patio.  Con cada golpe de pala sentía como si la tierra gimiera de dolor.  A los árboles les pusimos nombres: Hranush,  Khoren, Iskuhi, Hovhannes, Armine, Lusine, Zeinab.  Conversamos con los aldeanos y ellos abrieron sus corazones; se animaron a  hablar de la historia y enfrentarla con el dolor que conlleva.  Todos compartimos ese dolor,” recuerda Cetin.  No sólo revivieron los manantiales sino que la gente se animó a hablar de sus abuelos, de aquellos que habían nacido armenios. "  Poco a poco, cree Cetin, el pueblo turco aceptará los trágicos eventos del pasado.  Esto no sucederá de inmediato, y al comienzo no será nada fácil, porque se han negado los hechos por casi un siglo.  Sin embargo, ella espera que ahora que se ha abierto el camino, se facilite el proceso.
"Estoy convencida de que todo esto tendrá consecuencias políticas.  Aunque todavía no podamos cambiar la política de estado.  Valoro mucho cualquier cambio que surja de la sociedad.  El gobierno podrá disculparse, pero no tendrá significado alguna mientras el ciudadano del país comparta ese dolor.  Sólo tendrá sentido cuando la gente se disculpe voluntariamente;” afirma ella.
 
 

sábado, 29 de septiembre de 2012

AUTORES



Violeta Balián (El Expediente Glasser, Crónicas Armenias) integra el grupo de 28 autores latinoamericanos y españoles reunidos en Primeros Exiliados, una primera antología de relatos de ciencia ficción en todas sus vertientes.  La obra se editará próximamente en la Argentina, en papel y  electrónicamente.   Coordina el proyecto el escritor argentino, Cristián Cano.

Violeta Balián


Otros blogs de la Autora:

http://violetabalian.blogspot.com
http://elexpedienteglasser.blogspot.com
http://cronicasarmenias.blogspot.com

martes, 22 de mayo de 2012

MARILA BEREDJIKLIAN: Artista Invitada

Marila Beredjiklian
Argentina (1975)

Comenta Marila:

"Mi temática gira en torno a la vida. La vida es color y afecto. No podemos vivir sin ellos. Tampoco sin arte, porque desde que el hombre es hombre se manifiesta artísticamente. En mis pinturas trabajo con líneas onduladas porque me recuerdan al agua, al útero, con imágenes histológicas de células, organelas, núcleos, óvulos y personajes luz-espermatozoides-hombres.
Hace algunos años llegaron a mis manos libros de anatomía e histología humana, vegetal y animal. Allí encontré un microcosmos maravilloso. Me asombré del parecido con el macrocosmos, con las constelaciones y con imágenes aéreas de la Tierra y de cómo todos pertenecemos a lo mismo. Nuestro interior y nuestro exterior. Todo en un perfecto orden.

En mis composiciones busco que la pintura pueda girar, que tenga diferentes maneras de verse: horizontal, vertical (que no tenga peso compositivo). Hace ya un tiempo, luego de hacer unos dibujos en pequeño formato, muy coloridos y ondulantes, estuve en San Antonio de Areco, (Buenos Aires). Caminando a la vera del río descubrí que había mucha espuma y que tenía las mismas formas que años antes yo había dibujado. Quedé maravillada y asombrada al pensar que mi dibujo “abstracto” existía en ese río, en ese día. Lo cual me lleva a pensar que lo abstracto no lo es tanto o sólo es parte de la realidad."  M.B.


LAS PINTURAS LANEADAS DE MARILA BEREDJIKLIAN

Pintura Laneada No. 1
Sobre tabla.  Acrílico y lana.


Pintura Laneada No. 2
Sobre tabla.  Acrílico y lana.


Pintura Laneada No. 3
Sobre tabla.  Acrílico y lana.

Pintura Laneada No. 4
Sobre tabla.  Acrílico y lana.
Pintura Laneada No. 5
Sobre tabla.  Acrílico y lana.


Pintura Laneada No. 6
Sobre tabla.  Acrílico y lana. 



Marila Beredjiklian nació en Ituzaingó, Buenos Aires el 22 de mayo de 1975.
Estudió Bellas Artes en el Instituto Universitario Nacional de las Artes, en Buenos Aires.
En 2005 partió para España donde vivió por durante 5 años. En Madrid expuso en varias ocasiones. En dos oportunidades en el recinto ferial IFEMA. Además participó como conferencista en la Secretaría General Iberoamericana de Madrid donde varios pintores hablaron de su experiencia migratoria y cómo ésta influía en sus obras. Participó de una muestra de pintura colectiva en el marco de la exposición "Integramadrid" en IFEMA con 6 pintores de diferentes nacionalidades trabajando sobre 4 paneles de 1 x 1 m cada uno.
Expuso en Casa de América, Madrid.
De regreso en Buenos Aires, cursa psicología en la Universidad del Salvador.








 



lunes, 21 de mayo de 2012

Suzanne Khardalian y "Los tatuajes de la Abuela"




Suzanne Khardalian, cineasta



Mujeres armenias tatuadas, las marcas de un dolor oculto

Diario Clarín, Buenos Aires, 20 de mayo de 2012



"Los Tatuajes de la Abuela" describe los destinos
de mujeres armenias tatuadas que sobrevivieron
el Genocidio Armenio a principios del siglo XX.

martes, 24 de abril de 2012

Recordando el genocidio armenio

24 de abril

 
Un milagro es la concreción de un absurdo.
Cuando ocurre, lo utópico se torna posible.

El valle estaba en silencio.
Las palmas aplaudieron.
Los dedos chasquearon.
Un velo cubrió la luna llena,
y sobre el cielo refulgente la sombra cruzó borracha.
Los vientos silbaron su irrepetible canción
con desenfreno
sobre los sordos oídos del agotado páramo.
Ajenos,
a tanta exaltación,
en la soledad del abandonado erial,
los restos de una casa fortalecían el olvido.
Las ventanas,
sorprendidas por la impronta ráfaga,
abrieron los postigos permitiendo,
al insensible soplo, hollar lo una vez infranqueable.
El florero trastabilló y rodó
por la mesa sin que nadie lo asiera.
Unas flores marchitas se deshicieron,
y el aire arremolinó lo último del porte.
El tapiz se agitó y el verbo
oculto en las sombras despertó de la apatía.
Las hebras de lana descoloradas,
de la matriz original intentaron,
en vano de recobrar el brillo.
El florero invocó el tinte y los perfumes de otros tiempos.
Eran los obstinados espectros de la memoria
que querían trascender al deterioro.
Céfiro continuó,
incesante,
meciendo al tapiz que,
en el zigzagueante baile,
perdió el sostén
y cayó herido sobre el suelo.
Una tenue mota de polvo elevó sus plegarias
El florero, empujado por la brisa, giró con frenesí,
y se zambulló con violencia.
El estilizado cuerpo se hizo añicos contra el piso.
¿Y habrá sido el azar,
el que hizo que todas las diminutas partes quedaran prendadas en el tapiz?…
Lo cierto es que ahí, en medio de la tempestad,
entre relámpagos y truenos,
el tapiz y el florero hermanaron sus recuerdos,
como antes del comienzo del genocidio impune,
cuando manos artesanas daban entidad a sus formas,
cuando la risa de los niños vestía al silencio con sus mejores atuendos,
Cuando la vida sobresalía alrededor de los callados sueños…
En realidad los milagros no existen,
y en el vuelo eterno las luciérnagas
se queman en su propio destello.

Juan Nahabedian (2011) - Argentina


lunes, 23 de abril de 2012

LIBROS

Presentación de la novela El Expediente Glasser de Violeta Balián.


La Fundación Mujica Lainez convocó el pasado sábado 21 de abril de 2012 a la presentación de la novela El Expediente Glasser de la escritora argentina Violeta Balián (Crónicas Armenias) en el auditorio Ana Alvear de Mujica Lainez de La Casa de Mujica Lainez ubicada en Cruz Chica, Sierras de Córdoba.


 
En la foto: Violeta Balián leyendo un fragmento de su obra al público en concurrencia,  La autora aparece acompañada por los miembros del panel  de presentación (de izquierda a derecha) Lilian de Melo, Guillermo Cucullu y Julieta Beredjiklian.



La escritora argentina Violeta Balián (creadora de Crónicas Armenias ) firmando
un ejemplar de su novela El Expediente Glasser en ocasión de la Feria Internacional del Libro
(Buenos Aires) el domingo 6 de mayo de 2012.