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martes, 21 de febrero de 2012

SIAMANTO - Plegaria a la diosa ANAHID

Siamanto (Atom Yorjanian)
Poeta y mártir armenio (1878-1915)
Tanto en su obra como en su vida, Siamanto (Adom Yarjanian) personifica el ideal del poeta-héroe.   Se lo recuerda como un popular activista y un poeta respetado y aclamado por la crítica.  Nació en Akn  (Armenia Occidental).  Se educó en Estambul y luego en París, en la Facultad de Filosofia de la Sorbona.  Viajó por Suiza, Egipto, Londres, Viena y los Estados Unidos antes de regresar a Estambul.  Dos de sus antologías poéticas  Como un héroe (1902) y La Invitación de la Patria (1903) reflejan su interpretación de las tendencias poéticas europeas hacia finales del siglo XIX.  Su estilo, proclive al encantamiento y la ceremonia,  y  su indignación ante el destino de su pueblo,  lo convirtió, rápidamente en uno de los poetas más apreciados de su tiempo.  Siamanto se encontraba entre el grupo de líderes intelectuales que fueron asesinados poco antes del genocidio organizado de 1915.  



Templo pagano en Garni (Armenia)





Diosa armenia Anahit















PLEGARIA A ANAHID EN LA FIESTA DE NAVASART
 


Oh, Diosa, purgo mi consciencia de todas las religiones indolentes

Y orgulloso, en zapatillas purificadas camino hacia Ti,

Abre, oh Diosa, las puertas de mármol de tu templo.  Y permite que lastime

Mi frente ante tus puertas.

Abre, oh Diosa, el altar y devuélveme la fuerza bullente de mis

Ancestros arsácidas.  

Óyeme, madre dorada, hermana virtuosa y fecunda,

Dadora de abundancias, patrona de los armenios.

Óyeme esta mañana de la fiesta de Navasart

Cuando se regocija tu gente, y

Permite que me arrodille y ore ante tu ídolo.

Escúchame rosa milagrosa, diosa de pies dorados,

Novia blanca de luz nocturna, amante del sol

Desnudez con cuerpo de luz, vela de Arazmat,*

Permite que nuevamente arda el sol en tu altar.

De  pie, aquí, en las colinas de Pakrevant, yo creo en ti.

Yo, que por siglos le rendí  culto a Dios, vengo ahora armado

De una lanza.

Soy tu hijo y ante ti, un apóstol suplicante,

Que implora escuches mi lira de Haig, nacida

De la vieja tierra de Koght.

Vengo a ti en las vestiduras de un peregrino, portando

Ramas de bálsamo, verdes y una jarra de plata

Para ungir tus pechos con agua de rosas.

Mezcladas con el agua de rosas están las lágrimas

Que lloran tu destrucción.

Vengo a ti y los ciervos siguen mi sombra

Permite, oh Diosa, que de las montañas fluya otra vez la vida pagana,

Que los hijos altos del sol se vistan de brocado,

Inclinen sus arcos, planten sus lanzas,

Y en el umbral de tus altares claven

Sus espadas en las nucas de toros

Y que de los hombros de las jóvenes y fecundas novias

Armenias vuele otra vez hacia tu imagen

Una bandada blanca de palomas.

Permite, oh Diosa, que revivan y fluyan las fuentes de Vartavar

Y  las doncellas comiencen a danzar

Ofreciéndote sus cuerpos mágicos, oh, diosa de la castidad.

Oh, Diosa, después de veinte siglos, ha llegado la hora de la venganza,

Ahora, oh mi diosa Anahid, cuando arrojo los dos venenosos brazos


de mi cruz a los fuegos de tu Altar.  Y te celebro, oh madre
 
Dorada por quemar el hueso contaminado  de la costilla del Iluminador.
 
Oh, Diosa poderosa, belleza sin igual, te ruego,
 
Entrega tu cuerpo al sol para que te fecunde,
 
Y de tu útero diamantino des a luz un dios formidable
 
Para nosotros, los armenios.
 
Oh, Diosa, concédenos un dios invencible.

Siamanto  (1914)

Investidura de Narse por la diosa  Anahit
(300 d.C.) - Irán

Traducción del armenio al inglés:  Diana der Hovhanessian
Traducciión del inglés: Violeta Balián

sábado, 21 de enero de 2012

AKHTAMAR - Poema de Hovaness Toumanian

Isla de Akhtamar
Lago Van

El popular Hovaness Toumanian  el poeta de todos los armenios escribió no sólo sus versiones de leyendas, cuentos de hadas, cuentos folclóricos, proverbios, cuentos infantiles (tenía diez hijos) sino también crítica literaria, ensayo y poesía.
Hovaness Toumanian
Poeta armenio
(1869-1923)

Hijo de un clérigo (de aquellos a los que se le permitía casarse) y una campesina, pasó su infancia en la hermosa región de Lori (Armenia) y estudió en el Escuela Nersessian de Tiflis pero no llegó a graduarse.  Afortunadamente, a través de sus muchas lecturas, acumuló vastos conocimientos.  Y por cinco años se desempeñó como oficinista para la Prelatura Armenia hasta que lo echaron por escribir versos satíricos sobre los sacerdotes.  En su departamento, ubicado en el quinto piso de una casa de Tiflis, el poeta estableció un lugar de reunión para escritores y el grupo se auto-denominó “Vernadoun” (el ático o piso de arriba).  Toumanian se destacó además por la ayuda, legendaria que brindó a otros escritores, necesitados y  huérfanos, y por llevar una vida activa  y a la vez desinteresada en la comunidad armenia.  En 1916, con la colaboración de Valery Broussov editó una antología, La Poesía de Armenia.  Sus famosas interpretaciones de poemas de la tradición oral armenia incluyen versiones de David de Sasún y Akhtamar.  

Akhtamar  (1891)



De su aldea a orillas del
Lago Van un joven camina  y
Se adentra en el mar.
Sin bote, sin vela
Abre el agua con brazos
Viriles y nada hacia
La isla que flota frente a él  
Desde donde brilla una sola luz 
Que cual faro lo guiará.
Todas las noches la hermosa Tamar prepara 
El fuego en la playa y
Escondida entre arbustos cercanos

Aguarda, impaciente
El mar, pesado se enrosca y ruge
Pero el corazón del joven, boyante
Pelea el golpe de las aguas
Que le gritan al oído.
Y cada vez que rompen las olas
Palpita con el agua el corazón de Tamar 
Y se va quemando  la candela
Que arde en la oscuridad.
Ahora, el silencio.  
En la playa oscura
Una sombra negra encuentra a la otra
y forma una nueva sombra.
Sólo las olas del Lago Van
Tocan la orilla y regresan al mar
Gruñendo noticias sordas y
Susurrándoles a las abovedadas

Estrellas vergonzosos nombres
para la virginal Tamar.

Mientras las aguas murmuran sus chismes
Se acaba el tiempo para los dos.
Él se interna en el encrespado mar
Ella se queda atrás y eleva una plegaria.
¿Quién es aquél tan valiente y atrevido
Tan embriagado de amor
Que desafía noche y  mar?
¿Quién es aquel que de orillas desconocidas
Llega para besar a nuestra Tamar?
¿Quién se cree él que somos nosotros
Para entregársela?
Así, hoscos, retan  los jóvenes de la isla al extraño
Hasta que una noche apagan el fuego que ha encendido Tamar.
Nadando hacia ella, el amante
Se pierde en la oscuridad.
El viento eleva sus suspiros.
¡Akh! (Oh) Tamar, llama él
Bajo las rocas escarpadas
En la terrible oscuridad
Donde el mar grita, salvaje
¡Akh! Tamar, suplica él.
Las aguas ondulantes y calmas de la mañana
Lo depositan en la orilla, y 
En sus labios fríos dos palabras
Se han congelado para siempre:
Akh! Tamar, el nuevo nombre de la isla.
 
Tamar y su luz
Traducción del armenio al inglés. Diana Der Hovanessian
Traducción libre del inglés. Violeta Balián