Páginas

martes, 23 de agosto de 2016

LA CUESTIÓN DE LOS ARMENIOS ISLAMIZADOS EN TURQUÍA

Por Rubén Melkonyan
Traducción: Klaus Lange Hazarian



Mujeres Hamshen


En la realidad armenia, la cuestión de los armenios islamizados por la fuerza atrajo la atención de los expertos y el público en general en diferentes períodos. Valiosas publicaciones, informes, notas de viaje y artículos comenzaron a verse en el siglo 18, dando cuenta de que diversos grupos de armenios habían sido alejados de sus raíces bajo la presión del Islam. En este sentido, vale la pena citar autores como Hakobos Tashian, Bzhshkian Minas, Atrpet, Hovakimian Hovakim, Haykouni Sarkis, Grigor Artsruni y Vladimir Gordlevski, entre otros, que trabajaron arduamente en esta dirección.

Durante el período soviético el eminente erudito Levon Khachikyan escribió un notable artículo sobre armenios islamizados hamshen, mientras que un armenio  Hemshin, Barunak Torlakyan, también publicó un interesante material sobre la etnografía y la historia de las poblaciones cristianas y musulmanas hamshen entre los armenios.

No se puede olvidar, en particular, que los clérigos de alto rango de la Iglesia Apostólica Armenia también estuvieron participando en los aspectos científicos y prácticos de los armenios convertidos por la fuerza. Como ejemplos, se pueden mencionar al Catholicos Vazgen I, al patriarca armenio de Constantinopla Zaven Der Yeghiayan I y a los clerigos Zaven Der Yeghiayan, Karekin Khachadourian y Shenork Kaloustian, entre otros.
Desde los años 80, valiosas investigaciones sobre temas relacionados con los armenios hamshen fueron realizadas por Sergey Vardanyan, cuyo trabajo ha contribuido en gran medida a conocer el tema y estimular nuevos estudios en esta dirección.


Hoy en día, Sergey Vardanyan continúa su investigación sobre los armenios hamshen y es satisfactorio observar que otros investigadores se le han unido a lo largo del tiempo, incluyendo, en particular, a Haykazun Alvrtsyan, Sahakyan Lusine y Hovnan Simonian (EE.UU.). Los temas de conversos forzados y cripto-armenios de Turquía también son estudiados por Karen Khanlaryan, que publicó una monografía importante.
Desde 2006, los artículos sobre los armenios que pertenecen a otras religiones o denominaciones aparecen periódicamente en la revista Hanrapetakan. Se inició una investigación más institucionalizada desde 2007 por parte de la Fundación Noravank, bajo los auspicios de su director Gagik Harutyunyan.

Un programa dedicado a temas de armenios convertidos se ha establecido dentro del campo de Estudios de la Fundación, que ha realizado estudios de campo y seminarios en Turquía y Georgia. Los investigadores de la Fundación presentan sus informes en conferencias que tienen lugar en Armenia y en el extranjero. Por último, la colaboración entre la Fundación Noravank y el Ministerio de la Diáspora armenia dio lugar a la publicación de libros que abarcan temas como los armenios islamizados y los armenios de otras confesiones.

Así, los estudios sobre los problemas de los armenios convertidos a la fuerza han ido evolucionando normalmente en el campo académico, aunque también algunos acontecimientos negativos se han observado en paralelo.


En primer lugar, muchos no profesionales están involucrados en el tema, elaborando llamativas conclusiones como que hay millones de crypto-armenios en Turquía que se se levantarán en breve, provocando el colapso de Turquía. Hay otro grupo de no especialistas que, al exhibir logros en ciertas disciplinas científicas, intentan penetrar demasiado en esta área y no sólo presentan evaluaciones nihilistas, anticientíficas y a menudo aficionadas, sino que también sienten que su deber es criticar duramente a aquellos que están involucrados enl tema.

Creemos, por ejemplo, que la cuestión de los armenios islamizados es un tema interdisciplinario, pero que por sobre todo, tiene que ver con estudios turcos, ya que sin tener conocimiento del contexto y de las políticas del Imperio Otomano y de la República de Turquía, el asunto no puede ser estudiado exhaustivamente.  Por razones desconocidas, muchos creen que es muy fácil convertirse en un especialista en el tema, sacar conclusiones y realizar análisis que están bastante lejos de ser científicos y realistas.

Por desgracia, en esta área algunos se guían por agravios personales, complejos, celos o estrechez de miras, en lugar de un espíritu científico imparcial. Además del mencionado grupo, existen algunos maniáticos de Internet y bloggers de todo tipo, para quienes el tema de los armenios islamizados es sólo otra excusa para divagar.
En nuestra opinión, estos enfoques tan elogiosos como nihilistas son inaceptables.

Junto con el creciente interés por el tema de los armenios convertidos por la fuerza, el siguiente problema surgió en nuestro discurso académico: si hay que darle prioridad a la identidad étnica o religiosa para identificar a un armenio.
Muchos argumentos son sopesados para probar este punto de vista. Debe indicarse que se trata de una cuestión bastante difícil, pero en nuestra opinión, uno debe acercarse a la cuestión en el contexto de la realidad actual, en lugar de lo que queremos ver o lo que es ideal.
La existencia de armenios islamizados por la fuerza  y sus descendientes es un hecho y sería por lo menos injusto ignorar a quienes han preservado los recuerdos de su origen armenio a pesar de innumerables dificultades.
En nuestra opinión, tal reacción vehemente a la cuestión de los armenios conversos refleja una clara tendencia al ser extraído del marco de los estudios académicos, causando nuevas divisiones y profundizando los antiguos. Sobre todo, porque los argumentos contra los armenios islamizados no resisten un examen y son argumentos bastante anticuados.
El principal argumento es que un armenio sólo puede ser cristiano apostólico y aquellos que no son apostólicos no pueden considerarse armenios o son armenios con algunas reservas. Es necesario destacar que aunque la Iglesia Apostólica Armenia ha desempeñado un papel especial e importante para nuestra nación, la identidad y la historia, sin embargo, siempre difirieron las identidades étnicas y religiosas. 


Ya éramos armenios antes del 301 después de Cristo, y los armenios que son católicos, protestantes, paganos o ateos todavía son armenios, por lo que es adecuado ejercer la máxima discreción en ese tipo de evaluaciones. El famoso escritor Raffi está entre los intelectuales con más amplia mentalidad con respecto a esta cuestión. Volvió varias veces sobre este tema, respondiendo ampliamente a varias preguntas. Por ejemplo, refiriéndose al acuerdo religioso y confesional, señaló: "Creemos que la diversidad de religiones no destruye la unidad nacional. La unidad debe buscarse en la armonía de estos segmentos, con el principal motivo que la devoción a la nación, en su significado más exaltado." [1, p. 292]. "No hay ninguna nación civilizada o incivilizada en la tierra que se adhiere a la misma Iglesia" [2, p. 327]. "Ni catolicismo, protestantismo, ni el Islam incluso, causa que el armenio deje de ser un armenio, y por el contrario, la mera pertenencia a la Iglesia Apostólica no nos da derecho a llamarnos armenios" [2, p. 332].


Debemos combinar la pertenencia a la buena situación con la Iglesia apostólica armenia, con una amplitud de miras en cuanto a las cuestiones relativas a la identidad nacional.
Estudiando a los armenios conversos no dañamos la Iglesia Apostólica Armenia ni se propagan ideas anticlericales o posturas antirreligiosas; justo lo contrario, se muestra cómo los diferentes grupos de armenios han luchando para preservarla, incluso clandestinamente, y bajo qué condiciones han protegido su memoria, entre otros temas. Por otra parte, como hemos mencionado anteriormente, muchos eclesiásticos, patriarcas y Catholicos de la Iglesia Apostólica Armenia han abordado el problema de los armenios islamizados a la fuerza, tratando de recuperar a estos los armenios asimilados.

Debe destacarse especialmente que los armenios convertidos al Islam o los crypto-armenios son el resultado de la política opresiva de Turquía. Se vieron obligados a abandonar su religión, su etnia e idioma. Son evidencias silenciosas y duraderas de la tiranía del Imperio Otomano. Al mismo tiempo, estas personas y sus descendientes son incontestables pruebas del genocidio armenio, como el elemento (e) 2 de la Convención de la ONU sobre la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio establece claramente que el traslado forzoso de niños de una etnia o grupo religioso a otro grupo, constituye genocidio. En los años del genocidio decenas de miles de huérfanos armenios fueron forzosamente islamizados y en la actualidad se habla de sus descendientes.

Creemos que la cuestión no debe ser politizada, deben permanecer principalmente en el ámbito académico y analizar correctamente los resultados de lo que podría ser presentado al público de una manera profesional. Declaraciones incompetentes afectan tanto a la materia como a las personas que viven en diferentes partes de nuestra patria histórica. Además, deben adoptarse dos enfoques para abordar esta cuestión - a largo plazo y a corto plazo. En consecuencia, nuestro objetivo a largo plazo es volver a integrar y devolver esta parte de la armenidad a sus raíces, y aquí el cristianismo apostólico juega un papel importante. Mientras tanto, para comunicarse con ellos ahora debemos adoptar una estrategia más flexible y aceptarlos como son. Es importante tener en cuenta que la adopción del Islam para muchos de ellos era una solución temporal y que tenían la intención de regresar al cristianismo cuando la ocasión se presentara; debido a las circunstancias, algunos lograron hacerlo y otros no.

Se habla mucho acerca de los peligros causados por este asunto. Por ejemplo, que los armenios islamizados irán a Armenia y abrirán mezquitas. En primer lugar, cabe señalar que no estamos a favor de llevar a estas personas a Armenia, porque la mayoría de ellos viven en su patria histórica y no quieren dejarla.
Durante nuestras conversaciones con los armenios convertidos, cuando se sugirió que no permanecieron fieles a su religión, se opusieron argumentando que se mantuvieron firmemente comprometidos con su tierra ancestral.
Por lo tanto, necesitamos comunicarnos más, porque nuestras esencias se han distorsionados de alguna manera: en un caso, causado por la pérdida de la patria y en el otro caso, por la pérdida de la religión. A través de estudios de los armenios convertidos  también aspiramos a restaurar nuestra identidad deformada, ya que esas personas se quedaron en la parte de la patria que se ha perdido para nosotros, y ellos han sido los que secretamente visitan y siguen visitando nuestros santuarios profanados. El sentimiento de esta doble distorsión está muy presente entre los armenios conversos.

Con respecto a los peligros, muchos señalan que no deberíamos haber iniciado el estudio de esta cuestión en Armenia, y además, algunos aficionados afirman que es un truco ideado por los servicios de inteligencia extranjeros. Debe señalarse que esta cuestión ha sido primero tocada por los investigadores europeos y luego por los investigadores turcos, y en tales circunstancias el silencio de la ciencia Armenia habría parecido extraño, por lo menos. La ciencia Armenia debe tener algo que decir sobre el tema después de que se realizan los estudios apropiados. También estudiamos los elementos de la cultura Armenia conservada entre estas personas – los bailes, canciones, costumbres, nombres de lugares- y nos vimos nada peligroso en ello. Por supuesto, como se ha mencionado ya, declaraciones infundadas y politizadas no son deseables y pueden afectar adversamente a la causa común. También hay que añadir que los estudios de los armenios conversos por la fuerza pueden contribuir a identificar la totalidad de los recursos disponibles para la armenidad.


También quisiera referirme al aspecto moral de la cuestión: nosotros, como cristianos estamos obligados a prestar una mano para ayudar a nuestros compatriotas perdidos que han sido alejados de nosotros contra su voluntad. En este sentido, una observación más que notable fue hecho en 1969 en un artículo de S. Bakkalian, un sacerdote de la Iglesia Evangélica Armenia: "Sin embargo, hoy en dia cuando tenemos un pretexto y una oportunidad para ayudarles (a los armenios islamizados), y perdamos esta última oportunidad de oro, seguramente un día nuestro Señor nos preguntará "¿Dónde está tu hermano? ..." [3, p. 179].
También nos gustaría presentar algunos resultados prácticos del estudio sobre el tema de los armenios islamizados. En primer lugar, la investigación reveló algunas realidades que aún más fortalecen la irrefutabilidad del hecho del genocidio armenio. Estos argumentos se basan, entre otras cosas, en las fuentes turcas, y hasta la fecha el turco no ha sido capaz de dar concurso.

Es importante destacar que desde el año 2008 los líderes seculares y religiosas de Armenia también han hecho referencia a la cuestión de los armenios convertidos a la fuerza, que es algo que nunca había pasado antes. Por ejemplo, el 24 de septiembre de 2008, el presidente de Armenia, Serge Sarkisian, afirmó durante su visita a los EE.UU., en una reunión con los representantes de la diáspora armenia, que estaba en contra que lo lingüístico, religioso o confesional divida a los armenios. (1)

Posteriormente, en febrero de 2009, el Presidente de Armenia examinó la cuestión de los armenios de otras religiones y confesiones en una reunión con Karekin II, Catholicos de todos los armenios y Supremo Consejo espiritual, y la nota de prensa emitida después del evento figura las siguientes conclusiones: "Entre los temas tratados estuvieron el enraizamiento, en un sentido pleno, de la identidad Armenia entre los armenios de otras religiones y confesiones y cooperación efectiva entre las distintas comunidades confesionales armenias". (2) En su discurso del 24 de abril de 2011 el Presidente habló sobre la islamización forzada de los armenios durante el genocidio: "el Imperio Otomano realizó esta política a nivel estatal para aniquilar al pueblo armenio y privarlos de su patria. En todas las etapas de su aplicación, las masacres, deportaciones, conversiones de religión  y esclavitud fueron vistas como algo común y rutinario". (3) Estamos muy satisfechos por el enfoque del Catholicos Karekin II sobre esta cuestión. Por ejemplo, en su discurso el 24 de abril de 2010 declaró: "Los armenios que fueron convertidos por la fuerza al Islam y sus descendientes que tienen miedos de hablar acerca de su identidad, son también víctimas del genocidio". (4)


Nuestra intelectualidad también está preocupada por el tema de los armenios convertidos a la fuerza. Por ejemplo, en una de las entrevistas recientes, el Héroe Nacional de Armenia Charles Aznavour reconoció que había planteado la cuestión de los armenios islamizados durante su conversación con el presidente de Armenia: "Un día hablé con el presidente de Armenia sobre los armenios islamizados y yo le dije que algo tiene que hacerse. Estas personas no son felices al no ser aceptados ni por los turcos ni los armenios y que es necesario ayudarlos. Somos una nación y las naciones, obviamente, están constituidos por personas diferentes; buenas o malas, personas de diferentes religiones, cristianos, judíos, musulmanes. Es normal. Armenia tiene que cambiar su mentalidad y aceptar a los armenios de diferentes religiones, al igual que Europa lo hace". (5)

En cuanto a las novedades en torno al tema de los armenios islamizados por la fuerza  en Turquía, hay que señalar que mediante diversas estructuras este país intenta especular sobre ellos, que es algo que uno esperaría.
Un acontecimiento relacionado con este tema merece discusión. Últimamente, se pueden observar tendencias peligrosas e interesantes al mismo respecto a la política étnica de las autoridades turcas llevada a cabo especialmente en algunas de las regiones orientales del país, mayoritariamente poblada por kurdos.
Uno de los principales argumentos de las demandas kurdas es que constituyen la mayoría absoluta en algunas regiones del este de Turquía y, en esencia, estas regiones son étnicamente homogéneas, es decir, kurdas. Por supuesto, esta situación es una consecuencia de la política genocida llevada a cabo por las autoridades otomanas por el cual los nativos del territorio - los armenios - fueron exterminados o asimilados. Sin embargo, en la actualidad las autoridades turcas tratan de cuestionar el hecho de que estas regiones sean "homogéneamente kurdas" y por ello, tienden a utilizar el factor de los armenios islamizados por la fuerza.

Desde hace un tiempo, los medios de comunicación e historiadores turcos oficiales han puesto en circulación la idea de que hay muchos armenios convertidos en las regiones orientales del país. Muy a menudo, algunas de estas declaraciones -con intenciones negativas- se corresponden con la realidad, pero ciertas estructuras turcas ya habían sabido de este hecho desde hace mucho tiempo y ellos hicieron todo lo posible para controlar y asimilar plenamente esos fragmentos de la armenidad.


Dado que las autoridades turcas no logran un completo éxito en sus intentos, hoy en día se esfuerzan por revertir la situación a su favor. En particular, el mismo contexto podría aplicarse al fenómeno de que al menos con el consentimiento tácito de las autoridades turcas es que se están llevando a cabo los esfuerzos para auto-organizarse y activar a los armenios islamizados que viven en diferentes partes de la Armenia histórica (por ejemplo, en Dersim).
Plantear la cuestión de que hay fragmentos sobrevivientes de la armenidad en la Armenia histórica, es usado por las autoridades turcas para mostrar que estas regiones no son homogéneamente kurdas y que hay otras etnias. Creemos que los intentos de restaurar las iglesias armenias también podrían ser parte de esta idea. Todo esto puede provocar tensiones entre kurdos y armenios islamizados y provocar efectos impredecibles, como que los kurdos comiencen a verlos como competidores. Sin embargo, debe señalarse por ahora que los intentos menores de hacer resurgir la presencia armenia en la región se tomó positivamente y llegó, a veces, a ser animada por los círculos kurdos. No obstante, debería tenerse consideración también sobre una posible evolución peligrosa. 

Hoy, una de las principales tendencias de la política étnica turca es contraponer uno contra otros los intereses de los grupos étnicos. Así, puede afirmarse con seguridad que los objeticos étnicos continúan siendo importantes en la política interna de Turquía y aunque las nuevas tendencias observadas superficialmente parezcan positivas, ocultan en sí mismas amenazas y trampas todo el tiempo que deben tenerse en cuenta.

En conclusión, se ha de mencionar que parece que hay dos áreas de desarrollo para estudiar el tema de los armenios islamizados.. En primer lugar, debido a la actual crisis de la identidad étnica en Turquía, mucha gente que sospecha sobre su propia identidad intentará buscar y recuperar su identidad armenia, relacionando con la armenidad todas las consecuencias que vienen con ello. En segundo lugar, una parte de los armenios convertidos elegirá la forma de asimilación total (incluso hoy en día se encuentran en un cierto nivel de asimilación y algunos de ellos han sido asimilados casi por completo).

Nuestros estudios académicos imparciales son pues los que debería establecer las bases sólidas para que las autoridades políticas y religiosas puedan llevar a cabo acciones concretas, tangibles y eficaces.


Ruben Melkonyan
Ruben Melkonyan: Expert at the Center for the Armenian Studies, Foundation Noravank. Vice-Dean of the Faculty of Oriental Studies, YSU, Candidate of Science (Philology) 

Referencias y bibliografía




  • Րաֆֆի, Ինչ կապ կա մեր եւ Տաճկաստանի հայերի մեջ, Երկերի ժողովածու, Երեւան 1991, հատոր 11 - րդ:
  • Րաֆֆի, Մինչեւ երբ, Երկերի ժողովածու, Երեւան 1991, հատոր 11 - րդ:
  • Պագգալեան Ս, Մեր մնացորդը, Բանբեր հոգեւոր ամսաթերթ, Մարսել, 1969, թիվ 9-10.:


  • martes, 16 de agosto de 2016

    DE ARMENIA CON ARTE


    Por Daniel Gigena
    Beatriz Margossian, Cósmico, 2014


    Entre 1915 y 1923 tuvo lugar en el Imperio otomano uno de los mayores genocidios del siglo XX. El gobierno nacionalista de los Jóvenes Turcos, temeroso de una sublevación étnica en territorios de su país (o, al menos, con esa excusa), exterminó y deportó a millones de armenios. A cien años del episodio, el Estado turco aún hoy niega su responsabilidad en la masacre. Entre los distintos destinos forzados donde las familias armenias encontraron amparo a partir de la Primera Guerra Mundial, estuvo la Argentina, que fue, según cifras de las entidades armenias en el país, el primer destino de América Latina y el tercero del mundo. Durante la posguerra y hasta entrados los años 60 llegaron varias familias armenias desde países europeos. Hubo una tercera oleada de inmigrantes de ese origen que se instalaron en ciudades del país, como Buenos Aires, Rosario y Córdoba, luego de la caída de la Unión Soviética en 1991.

    Además de empresarios, deportistas e historiadores de renombre, la comunidad armenia influyó de manera notable en la cultura local. Músicos, artistas y escritores hicieron aportes destacados en el país huésped. Del pintor Jorge Demirjian a Manuel Alemian, poeta y editor; de Alicia Terzian, compositora y concertista, a Pablo Kachtadajian (que es mucho más que el autor de El Aleph engordado), los artistas de origen armenio imprimen una huella única a la producción artística nacional, incluido el teatro y el cine con la presencia del recordado Martín Adjemián.

    Ana Arzoumanian publicó en 2015 Del vodka hecho con moras (Libros del Zorzal), texto sobre el que el director de teatro Román Caracciolo escribió la obra Tengo un apuro de un siglo, que ganó el primer premio del Teatro por la Justicia. Hace poco, la editorial Aras de Estambul publicó El depósito humano: una geografía de la desaparición, otro libro de la autora en su traducción al turco. Poeta y ensayista, Arzoumanian cuenta sobre su trabajo como escritora de dos culturas: “Mi lugar en el mundo es el texto. Allí escribo en castellano con un perfume a nogal seco, a incienso. Allí invento una genealogía que sobrevuela vacíos, entre la voluptuosidad poética del mestizaje y la pronunciación del refugiado. Allí, el lenguaje puesto en una especie de insurrección. En el lugar donde se suspenden las certezas que se arroga el monopolio discursivo, edifico una lengua que intenta asumir los trazos de voces perdidas. Escribir el eclipse es una manera de recordar esa extrañeza. Ya no una descripción de los hechos desde la norma, desde lo codificado, sino desde el exceso. Los cuerpos como lugar de deseo y de vulnerabilidad, como lugar público de exposición se preguntan una y otra vez: ¿Qué soy sin vos? Al borde de esa pregunta hay una incandescencia, la transformación de la página en superficie sensible. Testimoniar así, con lo que queda, con el resto, cumplirme con el contarás mosaico con todo lo que falta, con lo que seguirá faltando”.

    Otra escritora, traductora e investigadora argentina, Violeta Bailán nació en Buenos Aires y creció en el seno de una familia con vertientes armenias y alemanas. Estudió historia, arqueología, antropología y humanidades en San Francisco State University (California) y, durante su residencia en Estados Unidos, se desempeñó en diversos ámbitos laborales, educativos y culturales. En 2012 publicó El expediente Glasser, un thriller de ciencia ficción publicado por Dunken. Varios cuentos suyos integran antologías locales y extranjeras. Desde La Cumbre, en la provincia de Córdoba, donde vive, declara: “Se ha dicho que en las obras de los artistas argentinos de origen armenio se observa una mezcla intrigante de pasión y nostalgia. Una mirada acertada. Somos artistas argentinos, orgullosos ciudadanos de esta patria generosa y pujante, y también, hijos de Armenia, descendientes directos de un pueblo prehistórico que desde los orígenes de la humanidad vivió entre oriente y occidente, cultivó la tierra, propuso tecnologías, forjó la historia misma cuando inventó la escritura con 36 fonemas expresados en cuneiforme y alcanzó la síntesis del arte influenciado por el tránsito de vecinos y conquistadores.  Un pueblo que sufrió mucho a lo largo de la historia. Cuando llegaron a la Argentina entre 1920 y 1940, nuestros padres y abuelos armenios huían de las inclemencias políticas que desencadenaron los horrores del genocidio de 1915. Como otros inmigrantes, los armenios vinieron a comenzar una nueva vida, a trabajar, criar y educar a sus hijos. Y nosotros aprendimos de ellos la tradición del esfuerzo, el trabajo, honor y alegría. Al igual que nuestros antepasados, en el arte encontramos la mejor forma de contar nuestra herencia, resignificada por nuestra argentinidad”.

    La literatura, la música, el teatro, las artes visuales y la filosofía se enriquecieron de manera notable con la mirada inusual, el talento y la distinción de los herederos de una cultura milenaria que encontró espacios de creatividad y desarrollo al sur de América del Sur.

    Algunos artistas argentinos de origen armenio...

    Artistas Plásticos

    Jorge Demirjian, pintor
    Gladys Apkarian, artista plástica
    Alejandro Avakian, pintor
    María Bedoian, artista plástica
    Marila Beredjiklian, artista plástica
    Beatriz Margossian, artista visual
    Marcela Manoukian, artista plástica

    Escritores

    Ezequiel Alemián, poeta
    Juan Carlos Balassanian, escritor
    Diego Tatian, escritor, ensayista, docente y decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de Córdoba

    Artes Teatrales

    Julian Mardirossian, actor y productor/director teatral
    Alejandro Tantanian, autor, actor, director teatral
    Martín Adjemián, actor

    Músicos

    Alicia Terzian, compositora, directora de orquesta y musicóloga
    Pedro Santiago Chotsourian, director de orquesta
    Juan Yelanguezian, compositor y poeta
    Valeria Cherekian, cantante de tango y música folclórica armenia
    María Cristina Kasem, compositora y violinista


    Daniel Gigena es crítico literario y de arte para el diario  La Nación de BuenosAires

    Publicado el 14 de agosto de 2016 en Buenos Aires por DAMISELAS EN APUROS, Revista Virtual 
                  

    jueves, 5 de mayo de 2016

    EL DESCUBRIMIENTO DE ANTIGUOS TEXTOS ARMENIOS



    Piedras  y artefactos antiguos (aprximadamente 1000 a.C.) que muestran escritura armenia.




    Serkan Erdogan, investigador turco de la Facultad de Ciencias y Letras de la Universidad Bitlis Eren e Ismet Hakan Utasoglu, Director de Cultura y Turismo de Tunceli, anunciaron recientemente un importante descubrimiento arqueológico.  Cerca de Rabat, una aldea de la villa de Cemceli, se encontró un asentamiento arqueológico muy antiguo, de 3,000 años de edad. 

    El asentamiento, el más importante de la provincia de Tunceli, tiene las características de haber sido una ciudadela situada dentro de una antigua red de transporte  y también, un centro comercial. La diversidad de artefactos y estructuras alude a varios períodos históricos, entre ellos la Edad del  Hierro temprana (primer milenio a.C.), y los períodos Urartiano (léase Aratta o Armenia), Helénico, Romano, Bizantino, medioevo Islámico y otomano.  

    Serkan Erdogan, arqueólogo

    La ciudadela, afirma el investigador, es más ancha que tres estadios de fútbol.

    Durante la Edad Antigua,  la provincia de Tunceli (otrora provincia de Dersim) fue parte de Sofene (Tsopk), una provincia del Reino de Armenia y de Roma, localizada al suroeste de la contemporánea Turquía.   Formó parte del Imperio Bizantino y eventualmente la ocuparon  los turcos selyúcidas y otomanos. 

    Cabe destacar que la población armenia de Tunceli (Dersim) permaneció en la región hasta la Primera Guerra Mundial cuando los trágicos eventos del Genocidio Armenio la forzaron a abandonar la Turquía oriental.  En la actualidad, habitan la provincia de Dersim una mayoría de kurdos Alevi Zaza  y turcos Sunni.  Aun así, entre las ruinas y piedras  perduran  loa rastros de una población milenaria y armenia.

    Sin embargo, en ningún momento el informe de Erdogan menciona que en el sitio arqueológico de Tunceli se encuentran claros, visibles textos en armenio antiguo (tal como se observa en una de las fotos) inscritos en las piedras que yacen por doquier.  Desconocemos si los arqueólogos turcos están o no al tanto de este dato importante.  En cualquier caso, su silencio no nos sorprende porque en lo que concierne al rico patrimonio armenio que se va encontrando con asombrosa frecuencia en tierras de la Turquía contemporánea, la  postura del gobierno turco es muy clara: negarlo. . Y naturalmente, esto impide que Erdogan y su equipo se pronuncien públicamente.  

    Más allá de la política, las huellas de una escritura armenia antigua son irrefutables.  Es más, echan por tierra las enseñanzas tradicionales de la Armenia cristiana de que el alfabeto armenio fue creado allá por 405 o 406 por el monje Mesrob Mashtots.

    Piedra Circiular (Tunceli)

    Puente histórico (Tunceli)

    Entrada a una cueva-vivienda (Tunceli)
    Violeta Balián  2016

    Fuentes:  Word Bulleltin, People of Ar

    martes, 12 de enero de 2016

    APUNTES SOBRE ARMENIA Y SU CONEXIÓN GENÉTICA CON LA CASA REAL EGIPCIA



    Un grupo de científicos asociados con el iGENEA  (Centro de Estudios Genéticos basado en Zurich, Suiza) informó recientemente que desde el punto de vista antropológico, el faraón Tutmosis III (Dinastía egipcia XVIII   (1479 a 1425 a.C) pertenecía a la raza caucásica//europea y al subtipo armenoide.


    El faraón Tutmosis III

    Otros estudios realizados por la misma organización reconstruyeron el perfil ADN del faraón Tutankamón., hijo del faraón Akenatón y nieto de Amenotep III  quien reinó de 1336 a 1327 a.C y es considerado el último faraón de sangre real de la dinastía XVIII. El equipo de iGENEA ha establecido que el niño rey pertenecía al grupo genético denominado Haplogrupo R1b, al cual pertenece la mayoría de las poblaciones europeas.



    El niño faraón, Tutankamón


    Haplogrupo R1b


    ¿Qué es un haplogrupo?

    Respuesta:  Las diferencias genéticas dentro del genoma humano que permiten diferenciar entre razas y trazas líneas de descendencia.

    Luego de establecer que el faraón Tutankamón pertenecía al grupo clasificado como Haplogrupo R1b, iGENEA señaló que entre la población egipcia moderna, el contingente de este  Haplogrupo R1b está por debajo del 1%.  Y durante su entrevista con Reuters, el genealogista Roman Scholz señaló que:

    “Somos de la opinión que el ancestro común de los europeos occidentales vivió en el Cáucaso hace 9,500 años”, y nuestro equipo de científicos estima que la migración más temprana del Haplogrupo R1b hacia Europa se inició con la propagación de la agricultura, alrededor de 7000 a.C.

    Anteriormente,  se identificaba al Haplogrupo R1b con los siguientes tipos humanos:

    R1b = Itálico, Celta, Germánico/Hitita, Armenio

    En la actualidad se lo identifica como
    :
    R1b   Ítalo/Celta, Germánico; Hitita, Armenio, Tocario (Asia Central)

    Por lo tanto, se concluye que el Haplogrupo R1b (y-ADN)  es el linaje paterno dominante entre los europeos, y lo mismo ocurre en el caso de los armenios.


      
    La trayectoria del Haplogrupo R1b

    Eu18R1b tuvo su concentración máxima en Irlanda y también en los Pirineos (Vasconia) llegando al 90% de la población antes de extenderse a la Europa occidental.  Asimismo, pero de forma gradual y poco frecuente se fue extendiendo en dirección Este, llegando al altiplano armenio con índices menores. 

    El Haplogrupo R1b en Armenia


    Entre la población armenia el R1b tiene unos 8,000 años de edad lo cual explica que cuando más nos acercamos al Noroeste de Europa, son más frecuentes  las incidencias de las formas derivadas y más jóvenes del R1b.

    Un estudio publicado en Agosto del 2010 (Myres et al) señala que:

    «Las relaciones filogenéticas de las varias ramas dentro del núcleo Y-cromosoma Haplogrupo R-M207 respalda la posibilidad de que el Haploogrupo R1b origine en el Altiplano Armenio (cabe destacar que en la cita original el uso del término  “Asiático Oriental “ no es correcto) y que a su diferenciación inicial, le siguió una rápida dispersión hacia Europa de uno de sus sub-clados, portador de la mutación  M269».

    Además, los resultados que se obtuvieron de las pruebas efectuadas en más de 300 individuos revelan que las ramas del ADN armenio son la base de muchas otras en Europa. 

    Los armenios pertenecen a 13 grupos genéticos diferentes que datan decenas de miles de años.  Sin embargo, en los últimos 4,000 años no se encuentran en su ADN rastros de poblaciones invasoras. Un dato no menor que los convierte en un grupo “homogéneo en su diversidad”,

    El Haplogrupo R1b no es común en Asia, pero aun así ciertas poblaciones en el subcontinente indio revelan porcentajes relativamente altos del Haplogrupo R1b  y se  han encontrado en las regiones de Lambadi (Andra Pradesh) con un 37%, Hazara con un 32% y Agharia (India Oriental) en un 30%.


    Nefertiti, Reina de Egipto y princesa de Mitanni


    Faraón Akenatón



    La influencia del reino armenio de Mitanni en la casa real egipcia.


    William Matthew Flinders Petrie, FRS  (1853-1942) el reconocido egiptólogo británico,  señaló que Mitanni era un antiguo reino armenio ubicado al norte de la actual Siria  que los egipcios llamaban Naharina y de hecho existía desde antes del 1500 a.C,  
    Reina Tiy, princesa de Mitanni

    La reina Tiy (madre de Akenatón, suegra de Nefertiti -- otra futura reina egipcia de origen armenio -- y abuela de Tutankamón, era una princesa de Mitanni y propulsora del culto al Sol.  Bajo su influencia, su hijo, el faraón  Akenatón convirtió a Atón en la  única deidad del culto oficial del Estado e impulsó transformaciones radicales en la sociedad egipcia.














    Violeta Balián  ©2016

    Fuentes:

    Ararat – Place of Creation
    V. Setyan  2014  - Language as a Fingerprint, Perspectives on the Cradle of Civilization and
    The Armenian Language.

    Zurich-based DNA genealogy center, iGENEA. Reuters.com

    O. Semino & al. 2000: The Genetic legacy of Paleolithic Homo sapiens in extant Europeans (A Y-Chromosome perspective). Science 290: 1155-1159.

    R. Scozzari & al. 2001: Human Y-chromosome variation in the western Mediterranean area, implication for the peopling of the region. Human Immunol 62: 871-884.

    Distribution of European Y-chromosome DNA (Y-DNA) haplogroups by country in percentage. eupedia.com

    S. Rootsi & al. 2004: Phylogeography of Y-Chromosome Haplogroup I reveals distinct domains of Prehistoric Gene flow in Europe. Amer. J. Human. Genet. 75: 128-137.

    Armenian DNA Project at Family Tree DNA.

    Haplogroup_R-M173. (Kivisild 2003, Sengupta 2005, and Gayden 2007).

    Harry Reginald Hall "History of Egypt, Chaldea, Syria, Babylonia, and Assyria in the Light of Recent Discovery"


    John Mackinnon Robertson (1906). A Short History of Freethought Ancient and Modern. Watts & co. (2 vols, 1915)

    lunes, 20 de abril de 2015

    ¿QUIÉNES SON LOS ARMENIOS?

    Un comentario del Profesor Jesús García Castrillo

     
     
     
    ¿Quienes son los españoles? Esta fue la pregunta que hizo el profesor de lengua española a sus alumnos el primer día de clase y del principio de su carrera en una universidad del oeste americano. Las respuestas fueron variadas: unos, que “los habitantes de un país de África”; otros, “de Asia”; los más perspicaces , que “de Europa”, y la más pintoresca, que eran los habitantes de un estado de México. Eso sí, todos sabían que se habla español en las repúblicas sudamericanas; por eso comenzaban a estudiarlo.

    No nos escandalicemos: yo mismo he preguntado en España algo semejante sobre los armenios y unos me han contestado que una secta del Islam, otros, que una etnia gitana que vino de Hungría y Rumanía a España después de la guerra, y así se han sucedido los disparates. Es por lo que quiero aventurarme a responder a esta pregunta: ¿Quiénes son los armenios?

    Desde la prehistoria hasta Jesucristo, Armenia se fue conformando como un pueblo compacto, que inventó la escritura y por lo tanto la historia, la historia más compleja de uno de los grupos humanos que, dadas las condiciones geográficas, desarrolló un talento prodigioso en una inmensa altiplanicie coronada en su centro por la vieja cumbre de sempiternas barbas blancas, el Ararat.
     
     
    La diosa Anahit
     
     


    No se sabe de otro pueblo de la antigüedad que antes que el pueblo armenio haya seleccionado semillas de cereales silvestres para convertir las tierras bravas en fértiles cultivos. Así, los armenios pasaron de las cuevas a las casas durante unos milenios y de la carga en la espalda a la carreta de toscas ruedas de piedra.  Y cuando ya era un pueblo pionero que había despuntado por su trabajo y desarrollo de la inteligencia, después de haber descubierto el fuego, cuando había superado el paso de “homo erectus" a “homo faber” fue el primer pueblo que domesticó animales para abastecer de proteínas las despensas, sin salir a cazarlos; y a medir los movimientos de los astros en el firmamento mediante rocas horadadas como las del yacimiento de Karahundg, al sur de Yerevan. Entre los frutos que seleccionó de los bosques y cultivó en los llanos fue el albaricoque, al que los latinos, varios siglos después, llamaron “prunus de Armenia”.
     
    Observatorio astronómico de Karahaudg, al sur de Yerevan.

     

    Es condición del salvaje humano codiciar lo que otro ha trabajado y atesorado. Es por lo que muy pronto comenzó el pueblo armenio a ser acosado por oleadas de gentes que quisieron arrebatarle tierras cultivadas, rebaños y esposas, las mujeres más bellas del orbe. Por esta razón tuvo que defenderse y para ello caer en la ignominia de fabricar armas mortales para los enemigos, y organizarse como una tribu gigantesca que creó mitos y leyendas sobre las gestas de sus más célebres caudillos y defensores que se impusieron como reyes sucesivos de múltiples dinastías.

    Entretanto, adornó las celebraciones de las batallas con creaciones musicales y danzas rítmicas. sacándole sonido a las ramas de los árboles transformadas en rudimentarios instrumentos melódicos y ritmos profundos a la percusión sobre estirados pellejos. De ahí, fue sacando el vibrar de las cuerdas de tripa hasta perfeccionar instrumentos armónicos como el Canun.

    Fue el armenio un pueblo que, en ocasiones de su historia, se vio obligado a esconderse en casas subterráneas hasta que fue más efectivo construyendo los edificios sofisticados con todo el abanico de la labra de la piedra, transformando los bloques de las canteras en toda la gama de cuerpos geométricos, vieja tradición desde sus monumentos megalíticos prehistóricos hasta la construcción de puentes, viviendas, fortalezas, templos, plazas, ciudades y monasterios.
    Moneda de plata con la efigie del famosos rey Tigranes el Grande (140 - 55 A.C)
     ilustrando la Tiara Real Armenia.
     

     

    Cuando nació Roma, el pueblo armenio ya había quemado todas las etapas de un pueblo maduro y experimentado.


    Suena a blasfemia -no es mi intención-, pero Jesucristo fue el causante de la decadencia y del sufrimiento. Cuando envió a sus apóstoles a predicar el Evangelio a todas las gentes, Pedro se fue a Roma, que era como la Nueva York de entonces, Tomás, el incrédulo, el de la mano en la llaga, se fue a la India, Juan a Efeso con la Virgen María, y de los dos que nos quedan noticias, Bartolomé y Tadeo sabemos que tras duras jornadas de senderos y veredas llegaron a Armenia sin saber aquella lengua de treinta y seis fonemas y escritura cuneiforme todavía

     

     
    Ilustración de un manuscrito religioso armenio (1391)
    La Virgen y los apóstoles en Pentecostés.


    Su poder de convicción y ejemplo de vida fue tal que convirtieron a todo un pueblo aguerrido y orgulloso de sus proezas bélicas, señor de las más inexpugnables fortificaciones, en un pueblo humilde y generoso, que perdonaría hasta las más crueles ofensas de los enemigos. ¿Fue milagroso que los hombrachones del Cáucaso aceptaran la doctrina de poner la otra mejilla? Milagroso o no, aceptaron consecuentes lo que aquellos apóstoles les habían enseñado sobre la resignación cristiana con el ejemplo de la Pasión y Muerte de Jesucristo para alcanzar la vida eterna.

    Entretanto, proliferaron cenobios, eremitas y monasterios; en sus escritorios, la caligrafía del actual alfabeto armenio para llevar por escrito el Evangelio a todas las gentes, siguiendo el ejemplo de los dos primeros apóstoles, hasta el siglo VII en que la cimitarra entró devastadora haciendo huir a todo un pueblo en sucesivas oleadas. La más pérfida fue la persecución selyúcida, devastadora y asesina, que hizo desparramarse a casi todo el pueblo armenio hasta ocupar las costas del norte de África llegando a Canarias, siguiendo las rutas de otros antepasados que, por motivos bélicos y comerciales, habían hollado los caminos africanos. 

    En el norte de África dejó el pueblo armenio su sello en usos y costumbres que, a pesar de irse islamizando a lo largo de los siguientes siglos, dado el aislamiento en el que quedaron reducidos en pequeños grupos humanos, ha llegado en reliquias ocultas hasta nuestros días.

    De ese primer holocausto armenio nadie habla porque no se conservan escritos que lo narren ni vídeos que filmaran las atrocidades sufridas por los armenios.

    No quisiera cansar con referencias bibliográfico-eruditas, pero tampoco me resisto a citar un libro de la biblioteca nacional de París: “Recueil des historiens des croisades” (Documents arméniens) donde nos dice el historiador francés del siglo XIX que en la tierra de Kilikia, perteneciente un día a Armenia, todo quedó arrasado en la Edad Media y sus escritos se perdieron en este país “tantas veces destruido” por el hierro y el fuego. En mala hora se le ocurrió al ancestral pueblo armenio ser el descubridor de la fundición de rocas ferruginosas para tranformarlas no solo en rejas de arados sino en lanzas, puñales y espadas. La gran colección de escritos del Matenadaran de Yerevan son sólo un mínimo exponente de la ingente documentación perdida de la historia de Armenia.

    De otras persecuciones y holocaustos contra el pueblo armenio no conservamos más que testimonios indirectos de los que se puede deducir que oleadas de armenios vinieron por las costas del norte del Mediterráneo y por los caminos de los peregrinos y cruzados hasta Europa a construir las 2000 edificaciones de piedra, iglesias, catedrales, castillos y monasterios en la expansión y auge medieval de la Iglesia de Roma. En Europa y sobre todo en lo que hoy es el sur de Francia y norte de España no había canteros especialistas ni cortadores de troncos ni carpinteros para tan ingente proeza arquitectónica. Es más, si es cierto que fueron los monjes templarios los primeros navegantes de la Europa medieval que llegaron al Caribe, ¿no cabe seguir investigando, que fueran sus íntimos colaboradores, los armenios, quienes dieron nombre a los más de 40 topónimos de Colombia, como Armenia, Cauca, Caucasia, Antioquia…etc. que ningún historiador ha sido capaz de explicar hasta el momento?


    De lo que no cabe duda histórica es de que en la Edad Media, las distintas dinastías de reyes y nobles se cruzaban en matrimonios de conveniencias políticas tanto en Europa como en Asia y más en concreto entre nobles y reyes de Francia y Armenia.

    De lo que tampoco cabe duda es de que el Islam Otomano cortó toda comunicación con un telón de acero infranqueable y los cristianos armenios quedaron aislados y abandonados a su suerte en lo que hoy es la actual Armenia.

    ¡Cuántos favores se deberían mutuamente, castellanos y armenios, para que en momentos trágicos del último rey de Armenia Levon VI fuera rescatado de las mazmorras del Islam con soldados, oro y otros obsequios al Sultán para traerlo al Palacio de los Papas de Avignon primero, y posteriormente regalarle tierras y vasallos de Madrid, Ciudad Real y Andújar, habiendo tenido en España, durante un tiempo, un rey armenio con plenos poderes monárquicos. 

    No quiero que pase desapercibido que hay restos lingüísticos de la lengua armenia en castellano, pero donde abundan es en la actual lengua vasca, y según yo creo, la lengua de los armenios conformó el posterior corpus lingüístico del euskara que a partir de la Edad Media se desgajó en dialectos y subdialectos. ¿Cómo no se van a encontrar semejanzas lingüísticas entre las hablas de los bereberes africanos y la lengua vasca si en las dos hay poderosos posos lingüísticos armenios?

    Con estas escasas pinceladas he tratado de retratar al gran pueblo armenio, que ha sabido llevar el perdón en la frente al mismo tiempo que el orgullo, la tenacidad, la laboriosidad y la inteligencia.

    Ha sabido permanecer enhiesto contra todas las inclemencias históricas, aunque la mayor parte de los testimonios escritos y artísticos todavía se encuentren entre los escombros ocultos y sin estudiarlos suficientemente, a pesar de lo cual, el tesón, constancia y orgullo del pueblo armenio ha estado latente hasta en las más adversas calamidades sufridas, y oprobios de los que ha sido objeto. 

    El gran pueblo armenio ha contribuido, sin duda, en silencio, a la prosperidad de los pueblos con los que se ha mimetizado a lo largo de la historia; pero sobre todo, después del último holocausto, los tres millones que habitan Armenia, han sabido conservarse incólumes sólo en los 29.000 kilómetros cuadrados de la actual Armenia porque el resto, algo más de siete millones de personas se enseñorea por todo el mundo y destaca en las más variadas artes y ciencias.


    Dicen los sociólogos que, de no haber aceptado, con rigor cristiano, las bofetadas de los enemigos, serían hoy más de cincuenta millones los habitantes de la gran Armenia desde el Mar Negro hasta el Caspio lindando por el sur con el Mediterráneo. Pero es mejor olvidar esos preteribles para seguir siendo un pueblo de hombres fuertes y mujeres bellas y, valga el tópico histórico, para seguir contribuyendo a la hermandad y prosperidad de todos los pueblos.

    Jesús García Castrillo, 4 de marzo de 2014
    Todos los derechos reservados.
     
     
     
    JESUS GARCÍA CASTRILLO, Astorga (1947)
     
    Es licenciado en Filología Hispánica y Románica por la Universidad de Salamanca y ha ejercido su actividad docente como Catedrático de Lengua y Literatura.  Recientemente publicó  la novela  EL ENIGMA DE BAPHOMET en la que Armenia juega un rol importante.

    lunes, 30 de marzo de 2015

    LUCIN, la UNICA SOBREVIVIENTE del Genocidio Armenio en Argentina

     
     
     
    “No sé por qué lo hacían”
    Entrevista a la única sobreviviente en Argentina Tiene 105 años. Fue testigo de la masacre de su pueblo, perdió a sus padres y escapó a la Argentina. 

     

    Una nota de Daniel Vittar para CLARIN, Buenos Aires, 28 de marzo de 2015


     
    Lucin tiene el pelo blanco y la piel marcada por los años. Su rostro conserva una belleza ajada y una expresión rebelde de hidalguía, pero suele perderse en imágenes maltrechas. Lucin tiene 105 largos años, y enarbola la osadía de haber sobrevivido al siniestro Genocidio Armenio.

     
    Allí perdió temprano a su madre, y después a su padre. Los hermanos se dispersaron en un mundo de revoluciones y países nacientes. Lucin creció con el ritmo estremecedor del Siglo XX. Los psicólogos denominan resiliencia a la capacidad que tienen algunas personas para adaptarse y superar la adversidad y el dolor. Lucin lo llama suerte. “Tuve suerte”, dice con voz de consuelo, “encontré gente buena que me ayudó”.
     
    Es la única sobreviviente en la Argentina, y una de las pocas en el mundo, de esa ignominiosa masacre turca de 1915. Cuando el Imperio otomano dio la orden de deportar a todos los armenios, Lucin tenía 6 años y vivía en una enorme casa en Aintab. “En esa época mi papá Abraham estaba en una muy buena situación, exportaba pistacho y era joyero, muy buen joyero. Yo tenía cinco hermanos; yo era la menor. En esa época vivíamos muy bien”, cuenta, buscando en el laberinto sensible de la memoria.

     
    Pero todo cambió cuando a principios del siglo pasado el movimiento nacionalista musulmán de los “Jóvenes Turcos” tomó el poder. Reclamaban una sociedad culturalmente homogénea, que implicaba eliminar a otras etnias como armenios y griegos, y a religiones diferentes, como la cristiana. “No se por qué lo hacían, tal vez nos tenían envidia”, dice con una inocencia que despierta ternura.
    El fatídico 24 de abril de 1915 comenzó el genocidio. Ese día las tropas turcas detuvieron a 235 intelectuales de la comunidad de armenios en Estambul. Le siguió una ola de asesinatos, violaciones, decapitaciones y desolación. Los soldados arrasaron una por una las aldeas armenias. En deportaciones masivas las tropas llevaron a los armenios por desiertos que devoraban a los más débiles. Las cifras, aunque nunca reflejan el dolor y el padecimiento de las víctimas, dan una dimensión: se cree que murieron 1.500.000 armenios.

     
    Lucin recuerda el comienzo de la tragedia. “Las iglesias dejaron de hacer sonar las campanas y empezaron las maldades. Mi papá sacó en primer lugar a los hijos grandes. Los mandó en tren a Aleppo, Siria. Pero nosotros quedamos hasta último momento”.

     
    El relato sigue. “Mi papá se enfermó y nosotros no sabíamos qué hacer. Entonces algunos amigos turcos nos trajeron un carro grande y pusieron un colchón para que mi papá pudiera viajar y escapar. Cuando salimos, los militares nos pararon y nos bajaron a todos. Nos pedían oro. Mi madre había escondido algunos lingotes chicos en almohadas. Revisando, los soldados se dieron cuenta. Nos querían robar todo. Mi madre se puso a llorar y decía cómo vamos a vivir sin esos ahorros. Entonces arreglamos que nos dejaran algo. Llevábamos comida para el viaje, pero también nos quitaron. Nos quedamos sin comida, pero pudimos llegar a Aleppo. Pero mi madre no se salvó. Estaba embarazada y empezó a tener pérdidas, murió en el camino”.

     
    La familia de Lucin volvió cuando terminó la I Guerra Mundial, creyendo que dejarían tranquilos a los armenios. “Cuando volvimos todo había sido destruido en el pueblo. Mi casa estaba destrozada”. La pesadilla comenzó otra vez. La represión turca seguía intacta. Ahí se inició un nuevo exilio, en un tren hacia el desierto y la muerte.
     
    “El tren paró en un lugar inhóspito, oscuro. Entonces mi papa le dio algo de oro a un guardia para que nos dejara ir. Pero era un lugar desolado. Comenzamos a caminar hacia la única luz que se veía. Cuando llagamos era un galpón enorme que estaba lleno de armenios. Todos apretados. Después de estar unos días en ese galpón mi padre dijo, aquí no nos podemos quedar. Y decidió ir hacia Damasco. En el camino encontramos gente que también huía. Me acuerdo de una mujer que estaba llorando porque le habían matado a los hijos y al marido. Entonces mi papá le dijo si quería ocuparse de mí, cuidarme a mí, que era la más chiquita. Y la mujer me cuidó durante todo el viaje hacia Damasco”.
     
     
    Abraham murió en Damasco, y los hijos partieron hacia Argentina, buscando su América. Lucin quedó con su hermana mayor. Allí estudió y aprendió francés, la lengua de la colonia. Cuando tuvo 16 años quiso reencontrarse con sus hermanos. Aprovechó que una familia conocida se tomaba un barco hacia Sudamérica y los siguió. Pero en una escala en Francia la cosa se complicó. Las autoridades la obligaron a quedarse en el puerto porque tenía una lastimadura en un ojo y temían que fuera una infección: “No me dejaron subir al barco. Ahí me quedé un mes con una mujer joven que me ayudó. Después vinimos juntas en el barco, en tercera clase. ¡Qué viaje!”.
     
    Llegó en 1925, cuando la inmigración conquistaba el país. “Argentina, ay que lindo! Para mí, como Argentina no hay ningún lugar”, dice, con voz de agradecimiento. Aquí se estableció y formó familia. Tiene dos hijos, 5 nietos y 8 bisnietos. Lucin consiguió la paz que buscaba, pero nunca se desprendió del dolor que le dejó el genocidio. “¿Rencor?, no”, responde ante la pregunta obvia, “Qué vamos a hacer. A todos los armenios nos hicieron lo mismo. Quemaron pueblos enteros. No se porqué. Yo creo que nos envidiaban”, repite.
     
     
    Lucin acomoda su falda, mientras pierde la mirada en un cielo azul de recuerdos. “Cuando hablamos de estas cosas, no puedo dormir, no duermo. Casi no conocí a mi mamá, y mi papá murió cuando yo era chica. Perdimos todo. Tuve una juventud muy triste. Qué se le va a hacer. Es la vida”, dice, con un gusto amargo en las entrañas. -