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jueves, 8 de septiembre de 2016

ANA ARZOUMANIAN: la escritura y en el origen fue el destierro


Ana Arzoumanian


En su nota De Armenia con arte, sobre los artistas argentinos de origen armenio, Daniel Gigena (La Nación) destaca la obra de  Ana Arzoumanian:

"Publicó en 2015 Del vodka hecho con moras (Libros del Zorzal), texto sobre el que el director de teatro Román Caracciolo escribió la obra Tengo un apuro de un siglo, que ganó el primer premio del Teatro por la Justicia. Hace poco, la editorial Aras de Estambul publicó El depósito humano: una geografía de la desaparición, otro libro de la autora en su traducción al turco.

Poeta y ensayista, Arzoumanian cuenta sobre su trabajo como escritora de dos culturas: 

Mi lugar en el mundo es el texto. Allí escribo en castellano con un perfume a nogal seco, a incienso. Allí invento una genealogía que sobrevuela vacíos, entre la voluptuosidad poética del mestizaje y la pronunciación del refugiado. Allí, el lenguaje puesto en una especie de insurrección. En el lugar donde se suspenden las certezas que se arroga el monopolio discursivo, edifico una lengua que intenta asumir los trazos de voces perdidas. Escribir el eclipse es una manera de recordar esa extrañeza. Ya no una descripción de los hechos desde la norma, desde lo codificado, sino desde el exceso. Los cuerpos como lugar de deseo y de vulnerabilidad, como lugar público de exposición se preguntan una y otra vez: ‘¿Qué soy sin vos?’ Al borde de esa pregunta hay una incandescencia, la transformación de la página en superficie sensible. Testimoniar así, con lo que queda, con el resto, cumplirme con el ‘y contarás’ mosaico con todo lo que falta, con lo que seguirá faltando”.

Juana I

Mar Negro en armenio
Kaukasos

Ana Arzoumanian nació en Buenos Aires, Argentina en 1962 y se formó como abogada y psicóloga.  Participó del II Encuentro sobre Genocidio en Buenos Aires, publicando el ensayo Más acá de los derechos humanos  (Los derechos humanos y la vida histórica, actas; 2000). Y también del Segundo Encuentro Internacional, Análisis de Prácticas Sociales Genocidas, Universidad Nacional Tres de Febrero, 2007, presentando el trabajo El otro cuerpo de la lengua; la poesía como resistencia a prácticas genocidas. En la IX Conferencia Bianual de la Internacional Association of Genocide Scholars; Genocidio: verdad, memoria, justicia y elaboración; y presentó el ensayo De la escena del crimen a la escenificación. El perpetrador como reclutador de mirada; un proceso pornográfico.

Entre sus publicaciones y actividades afines señalamos:

-Fue becada por la Escuela Internacional para el estudio del Holocausto, Yad Vashem para realizar el seminario Memoria de la Shoá y los dilemas de su transmisión, Jerusalén, 2008. 

-En 2010 y en Argentina y Armenia rodó el documental "A. Dialogo sin Fronteras" que trata sobre el genocidio armenio y los desparecidos bajo la dictadura militar argentina, con el subsidio del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales de la República Argentina, y la dirección de Ignacio Dimattia.

-En el libro de poemas Káukasos, recorre el trastorno de la identidad diaspórica. Editorial Activo Puente (2011),

-Ceibo ediciones de Chile publicó la novela “Mar Negro”, texto que ficcionaliza la tensión entre víctima y victimario, escribiendo el devenir traumático del uno en el otro. 

-Junto a Alice Ter-Ghevondian tradujo a 20 poetas de la Armenia contemporánea, publicando la antología "Un idioma también es un incendio, 20 poetas de Armenia" en Buenos Aires y en Córdoba en una doble edición: Activo Puente- Alción editora. 

-En 2013 la editorial Antares Media Holding de Armenia publicó “Im anune hima e” traducción del poema “Káukasos” al armenio por Alice Ter Ghevondian, bajo el auspicio del Ministerio de Cultura de la República de Armenia.

-Ana Arzoumanian ha sido nombrada como profesora en el Posgrado Internacional de Escrituras Creativas FLACSO, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.




Del vodka hecho con moras


 Ana Arzoumanian en sus palabras:

"Mi preocupación por la justicia, mi encantamiento por la belleza, la belleza como otra forma de la verdad hizo que encontrara en la palabra un medio para tocar al otro, para entrar en su mundo toda vez que en el origen fue el destierro. Trato con un material incandescente, y voy hasta lo abyecto para quitar el velo de la herida, para que tome aire y, de alguna manera, cure".  

Violeta Balián, 2016

1 comentario:

  1. Qué inspiradora Ana Arzoumanián. Y prolífica, y bella.
    Sólo he leído algunos de sus desbordantes (excesivos) poemas publicados en Internet pero me debo sus libros porque ya de sus títulos emana un magnetismo a la vez lírico y disruptor que me atrae y seduce, me promete temblores ya, desde el vamos.
    Porque me encanta escuchar o leer, pero sobretodo oír mi propia imagen acústica decir "Del vodka hecho con moras". Será porque el arcaísmo de su primer palabra predispone a reminiscencias desconocidas y probablemente peligrosas. En cuanto a las moras, aún no sabiendo con qué se hace el vodka, vaya me digo qué hacen estas estas moras aquí. Entre bucólicas y teñidas de púrpura, me inquietan.
    Y "Káukaso"con K me habla necesariamente de otro Cáucaso, uno lleno de ocultas gestas lejanas, de derrotas gloriosas, de geografías verdes, de mucha piedra.
    "Mar Negro" simple enunciado de un nombre propio me trae otra vez inquietud. Adivino, imagino una velada amenaza emanada de civilizaciones desvanecidas.

    Y qué inspirada Ana Arzoumanián aposentada en la tierra del texto, la segura comarca en la cual ella declara ordenar dudas, completar faltantes, obturar vacíos.
    Predestinada a la escritura, allí se hace una con su otro destino ineludible, el del refugiado, el del sobreviviente que se replica como heredero de sobrevivientes. Confundidos los sobrevivientes en indefinido agregado, empantanados en el tiempo interrumpido e inmóvil, todos nos sentimos perseguidos por ese lapso vacío que ella conjura con palabras.
    El destino del desarraigado, el destino del diaspórico se escribe, se canta, se niega, se olvida, se rumia, se le huye, pero no hay esfuerzo que pueda eludirlo.
    Es imposible de eludir ese destino porque todos nosotros, los armenios, estamos en el lugar de aquello 'que falta y seguirá faltando. Todos somos aquello y todavía estamos afincados ahí, así que han pasado justo 100 años.

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